Menos es más. No siempre, pero aquí sí.


Hacía tiempo que tenía ganas ya de compartir esta boda en el blog, aunque si sigues el blog de Green Wedding Shoes quizá ya la hayas visto antes… Y es que conozco y admiro a la novia, a Rocío, desde hace ya años. Y en este mundo virtual en el que no siempre tienes la ocasión de coincidir, hasta tuve la ocasión darle un abrazo y todo hace unos años :). Me fascina su mundo colorista, pop y kitsch, repleto de colores pastel y de flamencos. Todo eso se refleja en su casa madrileña que compartía hace unos meses en Vintage & Chic, pero también en sus diseños y creaciones y por supuesto, y como no podía de otra manera, en el día de su boda con Javi, una celebración llena de personalidad y color que me ha dejado boquiabierta.

Voy a aprovechar a compartir algunas confidencias -con permiso, claro está- que me contó Rocío para acompañar a estas preciosas fotografías de Días de Vino y Rosas. Cuando supe que las fotógrafas elegidas habían sido Cecilia y Nieves no me extrañó nada. ¡Cuánta creatividad junta!. Las invitaciones y toda la papelería, por supuesto, fueron diseñadas por Rocío.

En palabras de Rocío “…/… siempre hemos querido casarnos pero nunca veíamos el momento, además que no queríamos hacer la típica boda porque nosotros no somos así, no somos de líos… /… Nos gustan las bodas pero para la nuestra queríamos que reflejase lo que somos …/… queríamos celebrar con la gente más cercana a nostros nuestro amor y decirlo en voz alta. En enero de 2016 pasamos unos días en Sevilla y una noche paseando, Javi me pidió matrimonio y me contó que había reservado ya los billetes de avión para pasar todo agosto en Estados Unidos y que además coincidiera con nuestro aniversario de novios allí y poder casarnos solos en Las Vegas. Lo de casarnos solos es porque nos parecía muy romántico hacerlo así pero a la vez hacerlo en Las Vegas, además le añadía diversión y claro, nuestra personalidad kitsch y pop. Pero no queríamos irnos sin haber hecho  una celebración con nuestra familia y amigos, así que decidí contactar con Sara de Cordero Atelier que es amiga mía desde hace años …/… Cuando se lo conté ella me dijo que tenía el sitio perfecto para nosotros, muy a lo Miami de los años 50.”
“Cuando me enseñó el proyecto no lo dudé. Nos encantaba que fuese en pleno Madrid en vez de a las afueras o en un campo, porque nosotros somos muy urbanos y además muy madrileños y nos apetecía mucho empezar la fiesta con un vermut y unas aceitunas en plan bar castizo. El espacio de Sara, “Espacio Nueva Carolina” era perfecto además por su distribución que nos dio pie a jugar con las sorpresas. Así los invitados llegaban allí, que desde fuera parece un garaje, y entraban a la primera sala donde Sara ha colocado un terrazo maravilloso y unas lámparas increíbles diseñadas por ella, y ya con esos detalles, la gente quedaba sorprendida de que en ese local hubiera un lugar tan bonito. Allí se tomaron el vermut con Javi y todo fue muy informal y relajado. Yo decidí llegar antes porque me apetecía estar con la gente …/… así que llegué sin avisar, mi padre me dio el ramo que había hecho mi tía y me acompañó por la calle hasta Nueva Carolina.”
Si te estás preguntando detalles sobre el vestido, el tocado de Rita Von o sobre la increíble decoración del espacio, te invito a que te vayas volando a leer todos los detalles en este enlace a la web de Sara, Cordero Atelier, pero ya te avanzo que el vestido era un diseño corto de Self Portrait “que vio por internet semanas antes de que Javi le pidiera matrimonio. Había guardado una captura del vestido en su carpeta de cosas favoritas e inmediatamente después de decirle que sí fue al ordenador y lo compró on line.”

¿Imaginas dónde ha ido a parar ese precioso corazón de neón? ¡clic!

Y mención aparte merece la decoración del espacio. Como buena interiorista y diseñadora gráfica, Rocío cuidó al máximo la paleta de colores, con mucho pastel y dorado, y diseñó y creó junto con Sara un mundo absolutamente original y personal, a medida de Javi y suyo. Según cuenta Sara “Cada mesa sería de un color…/… del mismo tono queríamos los detalles decorativos de las mismas. Como esto era difícil de conseguir, confeccionamos ad hoc cada mantel, servilleta, la tinta de cada menú, las flores y hasta los propios jarrones. Precisamente éstos protagonizaron la anécdota de la celebración. Se trataba de figuras de porex pintadas en el mismo tono que cada mantel, unidas una a la otra con fantasía y adornadas mínimamente con flores del mismo tono”. ¿Sientes curiosidad por verlo? Pues mira qué idea más genial…
Y así acabaron muchos de los adornos. ¿Es o no es genial?

Y quisiera cerrar con esta frase de Rocío que creo que resume el espíritu de esta celebración: “Todos los invitados confiesan haber tenido resaca de boda durante días, pero no resaca de alcohol sino de recuerdos y eso es lo que más felices nos ha hecho, que nunca la olviden porque esta fiesta era para ellos. Nuestra boda íntima ya la tuvimos en Las Vegas, y esa fue la boda para nosotros :)”
Puedes ver muchas más fotos en la cuenta de instagram de Rocío y en la de Cordero Atelier, a quien, por cierto, le he tomado prestados todos los collages de este post…
Sin duda Rocío y su marido, son ya una de las mis parejas de novios poco convencionales favoritas. ¡Enhorabuena, pareja!!
Créditos:
Fotografías: Días de Vino Y Rosas
Diseño, decoración y organización: Cordero Atelier
Invitaciones y Papelería: por la novia, Rocío Olmo
Lugar: Espacio Nueva Carolina, Madrid
Javi: Traje de Sandro y zapatos Barker
Rocío: Vestido de Self Portrait, tocado de Rita Von, zapatos de Uterqüe y pendientes de perlas de su madre
Maquillaje y peluquería: su amiga de Nasei
Ramo: Regalo de su tía con flores de su propio jardín.