Siento la escasez de posts este mes de agosto… no, no estoy de vacaciones, sino más bien todo lo contrario… Hoy salgo de mi letargo febril para compartir con vosotr@s -nótese el uso del genérico @, ante los constantes tirones de orejas de mis lectores masculinos- una boda que tiene como protagonista a una delicada novia que eligió un precioso vestido largo de encaje y con manga corta de los años 40. Eso sí, a diferencia de esta otra novia que os enseñaba hace unos días, Sarah, nuestra novia de hoy eligió un antiguo vestido de novia y no un sencillo vestido blanco. Por cierto, me encanta ese moño sencillo.

Ah, las fotos las he encontrado en Mother in Law, un blog casi recién salido del horno a cuya editora seguro que le hará mucha ilusión que os paséis a saludarla. Yo de paso le doy las gracias por la inspiración.
{Fotos: Love me do via Mother in Law}