Corona_novia_vintage_wax_orange_blossom+le+touquet
Inspirada en las coronas que algunas novias lucían a finales del s. XIX y principios del siglo pasado, verdaderas obras de arte hechas con brotes de azahar e infinita paciencia, y que venían a simbolizar la castidad y fecundidad de la novia, Paula Canellada de Tocados le Touquet, recibió el encargo de realizar una de ellas para acompañar a un diseño de la asturiana Covadonga Plaza. Así que se puso manos a la obra con 700 semillas de resina que pintó a mano una a una hasta conseguir el efecto deseado…

Astrid, la novia, tuvo claro desde el principio lo que quería y viendo la foto que se hizo el día de la prueba con el vestido y la corona no puedo más que pensar en lo acertada e inspirada que estuvo en la elección (tanto de la idea en sí como de a quién recurrir para llevarla a cabo ;)). Y es que Paula, según me cuenta, tuvo que documentarse a fondo y así descubrió que originalmente estas coronas se hacían con cera, o que en Francia existía una tradición según la cual, la corona de la novia junto con el bouquet de virginité que lucía en novio en su chaqueta, se conservaban en una hornacina de cristal para protegerlos, hornacina que tomaba el nombre de “globe de mariée“. No os perdáis este enlace para ver cómo la propia Paula os cuenta el encargo.
Aquí podemos ver otro diseño bocetado por la propia Paula (su profesión de arquitecta sale a relucir clarísimamente en el detalle y perfección de sus bocetos), un encargo para otra novia, algo más sencillo pero igual de delicado y maravilloso…

Así que ya sabéis, si queréis poner un toque artesanal, antiguo, porqué no, histórico, y único a vuestro atuendo nupcial, ya sabéis dónde buscar ;)

{Fotos: Le Touquet}