Sí, querid@s, esto es un photocall, eso sí, no apto para todo tipo de bodas. Vaya, que más bien no me imagino un rincón así en ninguna de las bodas a las que yo he ido, pero me parece tan divertido, tan original que tenía que arrancar por esta idea…. Vista aquí.

Y luego ya, las opciones más “normalitas”, más o menos elaboradas, más o menos logradas, pero siempre de agradecer. Nada como una buen photobooth para echarte unos risas a la hora del baile. Bueno, y del aperitivo. Vale: en cualquier momento…

Desde el “clásico” panel empapelado y con huecos enmarcados para fotos en grupo. Vistos aquí y ¿?.

hasta unos sencillos marcos colgados o agarrados por los protagonistas. Autoenmarcado. El primero, visto ¿?, el segundo visto aquí
A un fondo con lazos, cortinas, papeles brillantes… o corazones siguiendo el tema decorativo y los colores de la boda. En este caso, una boda pixelada en colores vivos. Visto aquí
Unas sencillas telas blancas con algún texto o mensaje divertido, amoroso, especial, personal… (el de la derecha con su “envejece conmigo, lo mejor está por venir” me parece perfecto. Y el de la izquierda es genial. Visto ¿?

Y luego tienes los infalibles pompones para la perfecta boda handmade. De colores para dar un punto divertido, monocromáticos, con detalles en dorado o plateado para dar un toque más glamuroso. Combinados con guirnaldas o solos… el caso es dar un fondo espectacular a esas fotos. Paula nos dio a todos una lección el día de la inauguración de su Olivia Soaps en Segovia. El superior visto aquí.

Aquí una panda de blogueras locas, including myself, en ese photobooth (seguro que las conocéis a todas. La respuesta aquí. ;))