Tuve que leerlo un par de veces porque no daba crédito a lo que veían mis ojos: ¡invitaciones de boda bordadas!! Vale, sí bordadas, pero con trampa: bordaron una directamente en el papel, luego escribieron los textos y dibujaron el resto de detalles antes de escanearla y mandarlas a imprimir… Así sí que me parece una idea personalizada pero asequible… Claro que siempre se puede bordar un pequeño detalle en cada una de las invitaciones y convertirlas así en pequeñas obras de artesanía, pero eso ya va en gustos ¡y en tiempo disponible!


{Diseño: Riflemade}