Hoy os traigo una boda que me ha encantado. En realidad más que una boda, es el colofón, la tercer parte a una serie de festejos y ceremonias que habían empezado 6 días antes con una boda privadísima en el Ayuntamiento y cuya continuación fue una boda en Rhode Island, a las afueras de Nueva York, íntima también pero algo menos, acompañados por 35 invitados.

Pero Shayna y Justin querían más aún y decidieron organizar esta fiesta tan original en un estudio de fotografía en el Bajo Manhattan neoyorkino con una premisa clara: querían que los invitados participaran y no fueran meros sujetos pasivos. Ah, ella lleva un vestido de Valentino…

Por ejemplo, una artista que estuvo pintando acuarelas, inspirada por los invitados. Que si la corbata azul, un tocado rosa, un maravilloso vestido de seda… y después las iba colocando a la vista de los invitados (desconozco si fue un recuerdo para cada uno de ellos, pero me parece que sería una idea genial)

La verdad es que apetece llevárselos de recuerdo…

Detalle de la decoración vegetal sobre las mesas.

Música, tarta, magos, helados… una fiesta con una pinta extraordinaria.

Pero nada mejor para hacerse una idea de la fiesta que un resumen. Haced clic en el play para ver el vídeo!!

{Via: Rue Mag}