Y aquí va la segunda (y definitiva por estos lares) parte de la boda de Kate y William, o como parece ser resulta más correcto, Catalina y Guillermo, duques de Cambridge…


Lo siento, pero me ha hecho gracia la mirada de reojo de la reina a la cola del vestido de la novia ¿quizá de aprobación?¿todo lo contrario? En fin, nunca lo sabremos…. El atuendo de la reina, mejor no comment.





¿Os habéis fijado en los árboles dentro de la abadía? Aportan frescura, un toque de color y hasta me parecen románticos y todo… Eso sí, más que decoración floral podríamos hablar de decoración arbórea… A mi humilde entender, un acierto total para un espacio tan amplio.







Y hasta aquí lo que tuve tiempo a ver… la foto de abajo es ya todo un clásico.
Para mí lo mejor de esta boda ha sido, sin duda, que todo parece indicar que es una boda real, es decir, de verdad. Aunque tengo que reconocer que la profusión de tocados y sombreros también me ha vuelto loca. Ah…. ¿para cuándo la próxima boda de postín??
{Fotos: capturas de pantalla hecha por mí, de ahí la mala calidad; la última la encontré aquí}